31 de Enero 2007

 

El viaje

Muy a la expectativa e inquieto por lo que podía pasar en un viaje de pesca como este, inicié mi camino hasta Bogotá bastante emocionado. La primera noche conocí la capital colombiana y su gente muy “bacana”. Horas más tarde, en la madrugada, estábamos en otro vuelo de dos horas hasta Puerto Carreño situado en la frontera con Venezuela. Yo no esperaba mas camino hasta que me encontré viajando 90 minutos más hasta el Refugio Nimajay donde nos hospedaríamos al lado del río Bita, casa de los Peacock Bass, Payaras, Caribes, Mataguaros, Bagres y otras especies sumamente interesantes para la pesca.

Puerto Carreño desde una vista satelital tomada de Google Earth

Río Orinoco desde el Avión

Pesca

Ese mismo día nos aventuramos a la pesca, como quién dice “a lo que vinimos”. Mucho sol y un calor despiadado nos golpeaban las espaldas. Alejandro Linares mi compañero de pesca, José Bona, Capitán de la embarcación y su servidor estuvimos a punto de derretirnos por algunos momentos

No pasó mucho tiempo antes de mi primer pieza, algunos piques y peces pequeños se unieron a la fiesta hasta llegar la tarde cuando Alejandro Linares logró un Pavón Pinta Lapa (Peacock Bass) de 13.5 libras con un Skiter Walk RAPALA. Era justo lo que estábamos buscando, entrar en el “Ten Pound Bass Club” de la IGFA.

Esperanzado en que me sucedería lo mismo nos sorprendió la noche.

El día siguiente fue un éxito. Salimos muy temprano para aprovechar todas las horas de luz solar, comenzado no más deposité toda mi fe en un Skitter Walk SSW11 BN el cual tiene un nado superficial oscilatorio y un golpe con balín interno que suena tentador….. uno… dos… tres… y juácatazzzzzz . . . mi boleto al “Ten Pound Bass Club” …. Un Peacock Bass (Pavón pinta de lapa) 11.5 libras , el golpe que le dio a mi caña fue furibundo casi arrancándomela de las manos, el sonido de su embestida me quedará grabado en la mente el resto de mi vida. La emoción de la pelea y el chillido de mi carrete escupiendo cuerda sin parar son momentos que a la hora de mi muerte espero recordar.

 

Peacock Bass (Pinta Lapa) atrapado con Skitter Walk

Peacock Bass (Pinta Lapa) con Sassy Jig

Peacock Bass (Pinta Lapa Adulto) de 9 libras, enganchado con RAPALA Magnum

Este es el Peacock Bass (Pinta Lapa) o Tucunaré de 11.5 libras que presentaré al "ten pounds Bass Club" Atrapado con la Skitter Walk Blanca como pueden apreciar en la foto

En la lancha para la toma de las medidas

No podía faltar la foto de lujo don caña, carrete y señuelo pegado

Estaba pesadito

Este otro Peacock Bass es el segundo con que toqué la gloria de los 11.5 libras, es mas corto pero muy gordo

Peacock Bass Guacamallo atrapado por Alejandro Linares devorado por las pirañas mientras lo sacaba hacia el bote

Peacock Bass (Pinta Lapa) con cucharita Blue Fox #5

Peacock Bass (Pinta Lapa) con otro skitter walk

Peacock Bass (mariposa) con otro skitter walk.

Peacock Bass atrapado con un Long Casting Minnow

Este atrapado con skitter pop, la embestida fue muy buena

Uno pequeño enganchado de un X-Rap de 8 cm blanco

Este Peacock Bass de 8 libras enganchado de un X-Rap de 8 cm

Peacock Bass Mariposa enganchado de los infalibles skitter walk

Pavoncito con Long Casting Minnow

Embriagado por la adrenalina esa tarde saqué fuera del agua las otras dos especies de Peacock Bass que me faltaban: el mariposa y el guacamayo. Estuve tan de buenas que una payara salió enganchada de mi RAPALA Jointed, dejándola duramente marcada con sus afilados dientes.

Este es un Caribe una especie de Piraña del Amazonas, peso de 4.5 libras atrapado con un Rapala Jointed Silver

En esta foto la piraña y yo cotamos unos chistecitos, por eso estamos muertos de risa.

Sonrisa un poco forzada

Payara atrapada en aguas rapidas con Rapala Jointed Silver

lindos dientes....

Al tercer día pescamos otras especies en caños mas pequeños como el Mataguaro, el pez perro que se asemeja mucho a una barracuda, y una guabina muy bonita. Todos fueron engañados con las cucharas Blue Fox número 4 y 5. En la tarde decidí darle de nuevo la oportunidad a mi RAPALA Jointed Silver de 13 centímetros (color blanco con lomo negro), y probar la profundidad en los sectores de aguas mas rápidas, pero esta vez no lo esperaba un Payara sino un Caribe o Piraña de 4.5 libras que terminó de masacrarlo dejándole profundas heridas de guerra.

Guavina atrapada con Blue Fox #5

Pez Mataguaro engancahdo con una Blue Fox # 5

Este es un Pez Perro, es exactamente una copia de la barracuda de mar. Enganchado con una Blue Fox # 4

Al cuarto día ya con un poco de conocimiento de la zona sacamos algunos pavones de entre 5 y 9 libras probando todos los señuelos que podíamos, para mi sorpresa y con gran emotividad volví a tocar la gloria con otro Pavón de 11.5 libras, esta vez en las rocas de aguas un poco más rápidas con un Long Casting Minnow de 12 centímetros, con el cuerpo blanco y la cabeza roja, dándole golpecitos a la caña para simular un pez asustado o herido. El monstruo hizo dar varias vueltas en la embarcación para poderlo dominar.

El último día fue de pesca en el Orinoco. Un día no tan productivo, pero hermoso por la majestuosidad del río. Lamentable se ven pescadores artesanales de Venezuela y Colombia con cientos redes en la orilla del cauce. No por casualidad estaba tan mala la pesca ese día.

Esta es Annie la señorita que nos guió por las peligrosas aguas del Rio Orinoco

En total no puedo asegurar cuantas piezas sacamos. Cada vez que comenzábamos la cuenta, la perdíamos. De seguro y como mínimo unos 20 o 25 al día (tomamos muy en serio la pesca). Despertábamos de madrugada y nos sorprendían los increíbles amaneceres, regresábamos en la noche sin parar un instante esta vez disfrutando del ocaso. Cada noche al finalizar las fuertes jornadas las manos y los brazos me dolían un poco

Observaciones

Sobre el Peacock Bass, observé que normalmente se mantienen en parejas y son muy territoriales. Preferiblemente buscarlos en las puntas de las piedras donde las aguas se alborotan.
Los más grandes parecen preferir los caños quietos y serenos debajo de algún árbol a la sombra y al asecho.
También en las orillas en la que existe vegetación en la que normalmente veríamos alevines o peces pequeños refugiándose.
Si pescas en pareja te recomiendo que el primero que enganche le de la oportunidad al otro de hacer un lanzamiento sobre su presa ya que en múltiples ocasiones Alejandro y yo tuvimos la suerte de pelear dos al mismo tiempo gracias a este método.
Al nadar en parejas algunas veces se guindan del mismo señuelo, doblando las anzuelos. En una ocasión tuve la oportunidad de sacar a ambos hasta la embarcación
Los Peacock Bass del río Bita fueron victimas de: Skitter walk de 11 cm, Skitter Pop de 12 y 9 cm, Long Casting Minnow de 12 cm, X – Rap de 8 de 10 y 14 cm, Rapala Mágnum de 11 cm, Cucharas Blue Fox numero 4 y 5, Wildeye swin shad de Storm.
Los Payaras y Caribes en todas las ocasiones atacaron a profundidad cada uno con su propia característica ya que los Payaras atacan al señuelo por la cabeza y los Caribes por la cola, por su poder en la mordida personalmente y por recomendación de Linares, prefiero utilizar señuelos de balsa como el X- Rap Magnum 30 color en cualquiera de sus colores y el Rapala Jointed de 13 centímetros.
Es preferible utilizar cañas con una longitud máxima a los 6 pies, y cuerdas de monofilamento o trenzadas entre los 10 y 20 libras.

Curioso

En un lanzamiento Alejandro Linares paso su señuelo por encima de una ramita a la orilla del río en medio de la vegetación, este como prodigo pro staff vaticinó lo que sucedería a continuación…. Dándole golpecitos a la caña, hizo que el poper que estaba utilizando subiera y bajara de la rama , una…. dos… tres… puuummmm .... la cabeza de un pavón goloso se trago todo lo que pudo para dar luego una gloriosa pelea.

Fui testigo de ver un pavón comido por la mitad por pirañas hambrientas en el proceso de la pelea, talvez un poco aterrador.

En el Río Orinoco, majestuoso, imponente, bravo, grande, ancho y violento, nuestro capitán de barco fue una chica llamada Annie de escasos 18 años. Muy valiente y experimentada, personalmente quedé impresionado.

En una ocacion transportamos una paganga como 50 metros a una laguna, no crean, estaba pesada la condenada

 

Agradecimiento

Primero que todo, a la empresa Rapala VMC Corp. por la confianza para representarlos como parte de su equipo Pro Staff. Al Sr. Mika Mahlamäki por su apoyo. Al Chepe y Rodolfo Dodero por su ayuda y orientación.

Gracias a la excelencia de el que considero un inigualable Capitán de Río, José Bona. A la buena atención de doña Marta (propietaria del Refugio). La noche de Texas Hold’em el miércoles por la noche con Ricardo (propietario del Refugio) y sus secuaces. La orientación de un pro – staff de Rapala experto en la zona Alejandro Linares y la cuchara exquisita de las encargadas de la cocina pase unas vacaciones de pesca inolvidables.

Estas son solamente unas palabras sobre mi experiencia en Orinoquia, que espero que alguno de mis amigos o lectores se motiven a hacer este viaje y tomen nota de las observaciones.

Amanecer en los llanos del Refugio Nimajay

Anochecer luego de las duras jornadas de pesca

Durante las pescas es común disfrutar de atardeceres como este.

Video del Peacock bass que presente en IGFA

Video Recopilación de piques

Video de otro Pavon